Las desavenencias constantes con los socios tumban la primera planta española de energía geotérmica para calentar invernaderos

El proyecto fue respaldado por la Junta de Andalucía y por el IDAE quien finalmente desestimó una ayuda de ocho millones por no aportar garantías

Inmaculada G. Mardones.- Demasiado bonito. Demasiado esfuerzo en valde. Meses de trámites para conseguir los permisos de la Junta de Andalucía. Meses de negociaciones con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) para solicitar ayudas con los que financiar (8,5-millones) la primera planta geotérmica de España. Una planta para extraer calor a más de mil metros de profundidad y transmitirlo a los invernaderos de segunda línea de la costa almeriense en Nijar, donde la lejanía del mar impide mitigar los efectos de temperaturas más frías en los rentables cultivos almerienses de la zona del Ejido.
El promotor del Proyecto, Carlos Díaz Álamo, asociado inicialmente con empresas del nivel de Sacyr y perforadoras de prestigio, ha ido dejando por el camino a sus socios de Cardial Recursos Alternativos, ha desaprovechado el respaldo institucional autonómico y nacional, incluida la visita del presidente del gobierno Pedro Sánchez, hasta abandonar el proyecto «por falta de acuerdo societario y porque ya no se demanda tanta calefacción de los agricultores», según reconocía a La Voz de Almería.

La realidad es otra, según una Resolución del IDAE. En su primera e histórica convocatoria de
ayudas a estudios de viabilidad de proyectos innovadores «para el aprovechamiento de energía geotérmica profunda para generar energía», otorgó más de 111 millones de euros a un total de 11 proyectos por un coste total de 226 millones. En esta resolución se desestimaron ayudas a cinco expedientes, uno de los cuales correspondía al presentado por Cardial Recursos de Nijar. A pesar de una preadjudicación de 8,5 millones de euros, IDAE desestimó finalmente esta subvención. Motivo: «no aportar el resguardo de constitución de garantía ante la Caja General de Depósitos, conforme a lo indicado en el apartado 8.a) del Art. 25 de la Orden que regula la concesión de ayudas a estudios de viabilidad para proyectos innovadores de aprovechamiento de energía geotérmica profunda

Cuadrículas del área de investigación geotérmica sobre 8.430 hectáreas de Ciudad Real y su entorno.

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Con este bagaje, y asociado esta vez con Saúl Ismael Minguela Fernández, a través de la empresa Ciudad Real Earth Explorer SL (filial de Earth Energy Explorer SL) ha solicitado a la Junta de Castilla-La Mancha un permiso de investigación denominado “Ciudad Real” nº CRD-12.975, sobre 8.430 hectáreas. «con el objeto de aflorar el yacimiento geotérmico de Ciudad Real para solicitar posteriormente un sondeo de investigación en el tercer año y finalmente, si los resultados fueran positivos, solicitar una concesiónde explotación minera que permita la construcción y explotación de la energía geotérmica del yacimiento para la producción de energía eléctrica y térmica». Si la exploracion inicial fuera exitosa ejecutarían un sondeo de 3.500 metros de profundidad.

En la resolución del permiso La Junta estima que «no necesita someterse a una Evaluación de Impacto Ambiental Ordinaria (DIA) por que no tiene efectos significativos en el medio ambiente, siempre que se cumplan las medidas ambientales y de seguimiento que propone el promotor y los requisitos ambientales que se desprenden del presente informe de impacto ambiental».

Díaz Álamo no ha contestado a los requirimientos para explicar el giro de sus iniciativas en la exploración de recursos geotérmicos. Fuentes próximas al promotor señalan que a través de las filiales del grupo Earth Energy Explorer en Madrid, Cáceres, Valencia, Almería, Ourense, Cartagena y Melilla pretende llevar a buen puerto lo que, a pesar del enorme respaldo institucional recibido, no lo ha conseguido en Nïjar.

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