Geotermiaonline.- Los avances tecnológicos, la incursión de capital privado y nuevas políticas energéticas y ambientales han impulsado un renovado interés en ampliar el desarrollo de la energía geotérmica. Si los costos de exploración continúan disminuyendo, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) predice que la energía geotérmica podría satisfacer el 15% del crecimiento de la demanda mundial de electricidad entre 2024 y 2050. Muchos países, incluidos Estados Unidos, Indonesia, Nueva Zelanda y Turquía, priorizan la energía geotérmica como parte de sus estrategias energéticas más amplias.
Lograr la generación de electricidad a gran escala a partir de fuentes geotérmicas dependerá de una expansión significativa de la llamada geotérmica de próxima generación, enfocada en aprovechar el calor de las rocas de 100 ºC a más de 400 ºC en profundidades de varios kilómetros bajo la superficie. Los parlamentarios Jake Auchincloss (D-MA) y Mark Amodei (R-NV) han promovido un nuevo marco jurídico para promover la investigación y el desarrollo de explotación geotérmica en rocas supercalientes, denominada geotérmica de próxima generación. La iniciativa se produce en paralelo a la dotación por el Departamento de Energía (DOE) de 171,5 millones de dólares para financiar pruebas de campo, así como perforaciones para la caracterización y confirmación de recursos hidrotérmicos convencionales y de próxima generación.
Por su parte, el Centro de Investigación Energético del Instituto Tecnológico de Masachusets (MITEI) patrocina diez de estos proyectos geotérmicos de próxima generación a través de su Centro de Sistemas de Energía Futura. Uno de ellos está dirigido por el científico investigador del MIT, el español Pablo Dueñas-Martínez, doctor ingeniero industrial por la politécnica jesuítica del ICAI en Madrid.

La contribución de Dueñas-Martínez es decisiva en este momento debido a la explosión de la Inteligencia Artificial (IA) y el extraordinario crecimiento de la demanda energética fiable y sostenible que requieren para su desarrollo los centros de datos en todo el mundo. De hecho algunas de las grandes tecnológicas ya han comprometido la compra de energía en los Estados Unidos para sus centros de datos con climatización por geotermia, un recurso permanente que no requiere agua ni tanta energía como los convencionales. Pablo Dueñas-Martínez (Linkedin)
El Corte Inglés ya dispone en España de un centro de datos climatizado por geotermia para su propio uso y alquiler a terceros en Paterna, Valencia. Ha sido construido por la multinacional mexicana KIO Networks que había construido previamente otro centro similar en Murcia. El proyecto que dirige el ingeniero español en Cambridge, cerca de Boston, tiene la encomienda de desarrollar un análisis tecnoeconómico que calcule la rentabilidad y la escalabilidad de la ubicación conjunta de centros de datos y los Sistemas Geotérmicos Mejorados (EGS). Los EGS, o geotermia estimulada mediante fracking, tienen el potencial de proporcionar electricidad renovable continua y al mismo tiempo recuperar el calor residual que, en el caso de Paterna, sirve para climatizar la piscina municipal. El objetivo final eses facilitar el despliegue de una infraestructura in situ segura y limpia que pueda satisfacer la creciente demanda energética.

Diagrama de EGS. Fuente: Programa de Tecnologías Geotérmicas del DOE
Universidad de Boston satisface el 90 % de sus necesidades de calefacción y refrigeración con geotermia somera, en línea con el sistema de calefacción de ciudades enteras, que a través de redes térmicas, suministra calor de forma eficiente a partir de fuentes geotérmicas superficiales sin producir emisiones de gases de efecto invernadero.
La geotermia profunda, por el contrario, se nutre del elevado calor a casi 400 ºC de rocas a profundidades de 4.000 metros que se fracturan para forzar su permeabilidad con fluidos que trasfieren el calor a través de circuitos cerrados hacia la planta de generación eléctrica en superficie.
No es fácil técnicamente explorar calor a esas profundidades. La perforación con ondas milimétricas, inventada por el Centro de Fusión de Plasma (PSFC) y comercializada por Quaise Energy, es la innovación geotérmica de última generación más destacada del MIT hasta la fecha. Esta tecnología utiliza energía de microondas y podría ser varias veces más rápida que la perforación convencional. Steve Wukitch, director interino e investigador principal de PSFC, afirma que las «instalaciones que estamos construyendo en el MIT nos permitirán analizar muestras 500 veces más grandes de lo que es posible actualmente. Este es un paso importante para la investigación de tecnologías que podrían liberar energía geotérmica supercaliente».
