La planta estará lista en 2029 y cubrirá parte del enorme consumo energético de las cinco terminales aéreas
El campo de captación junto a la terminal T4 estará formado por 400 pozos a 140 metros de profundidad

I.G.Mardones.- La dirección actual de la empresa gestora de aeropuertos, AENA, acaba de hacer efectivo un paso decisivo en su plan de descarbonizar sus instalaciones mediante la licitación de la mayor planta de geotermia en la región de Madrid para la climatización de las cinco terminales del complejo aeroportuario en Barajas.
La convocatoria al sector geotérmico, que tiene de plazo hasta hasta el 20 de julio de 2026 para presentar sus ofertas, alcanza un presupuesto de 16,9 millones de euros. Contiene con todo detalle especificaciones técnicas, como la ejecución de al menos 400 pozos de captación térmica de 140 metros de profundidad con sondas verticales en circuito cerrado y cuatro trenes de producción de calor de igual potencia calorífica cada uno de ellos de al menos 3,5 MWt, El plazo de ejecución es de 26 meses y, una vez finalizada, el instalador se compromete al mantenimiento de la instalación durante dos años más.
La planta geotérmica permitirá generar frío y calor para el complejo con una capacidad equivalente al consumo de aproximadamente 1.700 hogares.

Localización de las terminales y la planta geotérmica en el aeropuerto de Barajas y en la primera imagen ubicación de la planta geotérmica a construir en noroeste del complejo aeroportuario
La licitación de AENA, se convertirá en una instalación de referencia para el sector por sus dimensiones y el seguimiento de su funcionamiento, cuestión clave para el desarrollo del sector. En este caso adquiere mayor relevancia dado que los aeropùertos se encuentran entre las edificaciones de servicios públicos que mayor demanda energética requieren.
Aunque Barajas será emblemático por su envergadura, forma parte del Plan de Acción Climática de la compañía que pretende alcanzar para el año 2030 que el 100% de su energía térmica consumida sea de origen renovable. Lo va a poner en marcha próximamente con el aeropuerto Josep Tarradellas-El Prat de Barcelona y en el de Palma de Mallorca.
El primer paso en esta dirección se plasmó en el aeropuerto de Reus donde opera desde 2013 una planta de geotermia de pequeña potencia (de 30 a 50kWt) al tratarse de un proyecto piloto diseñado exclusivamente para el edificio de servicios destinado al parque de bomberos. Fue el pionero y el banco de pruebas definitivo para recopilar datos reales y demostración de la viabilidad de la tecnología como modelo para el resto de aeropuertos de la red nacional.
Fuentes del sector señalan que en el caso del solar del aeropuerto de Barajas, los técnicos se enfrentan a la hora de perforar el suelo con riesgos asociados a la presencia de queroseno, el combustible que utilizan los aviones. En el proceso deberán adoptar medidas preventivas para evitar riesgos de explosión. Advierten que ya los hubo durante la ejecución de los túneles del metro hasta la terminal T4.
