La compañía se plantea alcanzar entre 2,6 y 2,8 GW de capacidad de generación para finales de 2028
Geotermiaonline.- Ormat, una empresa geotérmica fundada hace seis décadas en Israel por Lucien Bronicki y su esposa Dita acaba de alcanzar un acuerdo con Google en Nevada para dotar a la tecnológica con hasta 150 megavatios de nueva capacidad geotérmica, para la expansión de infraestructuras asociada con la inteligencia artificial. El acuerdo muestra cómo la disponibilidad de electricidad continua, como la geotermia se está convirtiendo en un activo estratégico para los centros de datos.
La operación se canalizará a través de NV Energy, la empresa de servicios públicos de Nevada, y está sujeta a la aprobación de la Comisión de Servicios Públicos de Nevada. Según la información disponible sobre el acuerdo, dicha aprobación se esperaba para la segunda mitad de 2026. Los nuevos proyectos geotérmicos vinculados al convenio permitirían a Ormat desarrollar una cartera de instalaciones en el estado.
El primer acuerdo de Ormat con un operador de centros de datos se firmó en enero con Switch y cubre aproximadamente 13 megavatios durante 20 años. La electricidad procederá de la planta geotérmica Salt Wells, ubicada cerca de Fallon, Nevada. El contrato con Google supera en más de diez veces ese volumen anunciado y eleva la escala de la relación entre la geotermia y la infraestructura digital. Para los desarrolladores de centros de datos, asegurar energía durante décadas puede ser tan importante como conseguir terrenos, conexiones de red o capacidad informática.
La compañía opera alrededor de 1,85 gigavatios en todo el mundo y aspira a alcanzar entre 2,6 y 2,8 gigavatios de capacidad de generación para finales de 2028. Ese objetivo combina el desarrollo de nuevos proyectos con la expansión de su cartera existente. La expansión no depende exclusivamente de una nueva tecnología, porque la empresa mantiene una base operativa construida sobre décadas de experiencia geotérmica.
El cambio de perfil también modifica la forma en que los mercados pueden interpretar a Ormat. Una compañía asociada durante años con la perforación y la generación geotérmica ahora aparece vinculada a una de las mayores fuentes de crecimiento de la demanda eléctrica mundial. El contrato no convierte automáticamente a la firma en una empresa de inteligencia artificial, pero sí la conecta con el cuello de botella energético que puede limitar la construcción de nuevos centros de datos.
La expansión hacia la infraestructura para inteligencia artificial no parte de un balance especulativo, según los datos incluidos en la información de origen. Ormat registró ingresos de 662,7 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, un aumento de 43%, y obtuvo un beneficio neto de USD $71,2 millones. Estas cifras aportan una base financiera para evaluar la nueva estrategia, aunque no garantizan por sí mismas que los proyectos futuros cumplan sus plazos o presupuestos.
El interés de los inversores por la geotermia mejorada también se refleja en la comparación con Fervo Energy, una empresa especializada en esa tecnología. Fervo salió a bolsa en mayo de 2026 con una valoración superior a 10.000 millones de dólares después de un fuerte avance inicial, según reportes citados. No obstante, la evidencia disponible no permite confirmar que posteriormente haya perdido aproximadamente la mitad de su valor, por lo que esa afirmación se omite.
El acuerdo con Google introduce además una señal comercial importante para otros compradores de electricidad. Si los reguladores aprueban el convenio y los proyectos avanzan según lo previsto, los hiperescaladores podrían considerar la geotermia como una alternativa viable para complementar fuentes renovables intermitentes. El sector deberá demostrar, sin embargo, que puede entregar volumen, continuidad y costos previsibles durante contratos de largo plazo, tres condiciones esenciales para una instalación informática.
El convenio anunciado se interpreta como una señal de creciente demanda de generación de energía confiable para centros de datos, aunque la relación exacta entre el anuncio y la evolución de la cotización no está identificada.
La presión sobre la electricidad no se limita a Nevada. Europa afronta una demanda creciente vinculada con los centros de datos, pero su respuesta también incluye medidas para administrar la capacidad de las redes. Dinamarca, por ejemplo, pausó nuevas conexiones de centros de datos a la red eléctrica, según una cobertura reciente, mientras el operador Energinet revisa las implicaciones del aumento de la demanda y estudia medidas para ampliar la capacidad.
De Israel a BlackRock
La suspensión danesa está prevista para durar tres meses o hasta que el operador complete su revisión y pueda aplicar nuevas medidas. El episodio muestra que la expansión de la inteligencia artificial no solo es un asunto tecnológico, sino también un desafío para la administración de redes y para la disponibilidad de energía firme.
El recurso geotérmico tampoco parece ser el principal obstáculo europeo. Islandia basa buena parte de su sistema energético en la geotermia, mientras Italia genera electricidad geotérmica desde 1911; además, las rocas profundas calientes en Alemania y los Países Bajos es objeto de programas nacionales específicos. La diferencia con Nevada, de acuerdo con el análisis de la fuente original, es que Ormat ya cuenta con un acuerdo que conecta una tecnología disponible con un comprador dispuesto a explorar nueva capacidad.
La historia de Ormat resume esa transformación: una empresa que perfora en busca de calor desde los años sesenta ahora participa en la carrera por alimentar sistemas de inteligencia artificial. El acuerdo con Google todavía debe superar la revisión regulatoria y sus proyectos no comenzarán a operar de inmediato, pero ya muestra que la geotermia dejó de ser una tecnología periférica para convertirse en una posible pieza de la nueva infraestructura eléctrica digital. Los Bronicki vendieron a la japonesa Orix la compañía, en la que conservan menos del 5% actualmente aunque el control está en manos del fondo BlackRock, con el 14%.
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