El Gobierno aportará 28 millones de euros para aprovechar el calor de viejos pozos de gas

Inmaculada G. Mardones.- El Gobierno de la Columbia Británica ha anunciado el aprovechamiento térmico de los viejos pozos de gas agotados en el noroeste de la provincia canadiense para que las poblaciones indígenas (primeros pobladores) combatan el frío y sustituyan sus centrales de combustibles fósiles por geotermia. «Ayudará a las comunidades remotas a utilizar menos diésel y asi alcanzar emisiones cero», ha declarado Seamus O`Regan, ministro federal de Recursos Naturales al anunciar el proyecto estimado en 67 millones de euros de los que 28 procederán del erario publico.

El recurso térmico se encuentra en el viejo campo de gas del lago Clarke donde existen numerosas perforaciones y se tiene conocimiento de las características del suelo. La compañía Fort Nelson Fisrt Nation (FNFN) ha logrado la concesión para explotar los recursos térmicos de 25 parcelas sobre 6.800 hectáreas, propiedad de los indígenas. A partir de ahora solicitará permiso para nuevos pozos exploratorios, esta vez de localización de los yacimientos térmicos con temperaturas elevadas.

El campo exploratorio se localiza en la cuenca del río Horn, la segunda reserva más grande de Columbia Británica desde Fort Nelson hasta la frontera de Yukon, el territorio canadiense contiguo a Alaska. Según la directora de FNFN, Sharleen Gale, los trabajadores de los campos de gas están convencidos de la existencia de yacimientos térmicos porque el producto que extraían salía caliente y derretía la nieve del entorno.

Campo de captación geotérmico junto al Lago Clarke al noroeste de la Columbia Británica. Fuente Geoscience BC

El proyecto de la planta prevé una capacidad de 15 MW para atender la demanda eléctrica de unos 5.000 nativos. Cuando esté operativa a partir de 2024 se espera evite la emisión de 25.000 toneladas de gases de efecto invernadero, el equivalente a retirar mas de 5.000 coches de las carreteras.

Estas previsiones se consideran excesivamente optimistas habida cuenta de que un informe de la Geoscience BC de 2019 calculaba el coste del proyecto entre 94 y 285 millones de euros, en función del numero de pozos a perforar a partir del próximo mes de junio para localizar el yacimiento. La documentación existente de los antiguos pozos de gas sitúan el yacimiento geotérmico en un acuífero de 120ºC, situado entre 2.000 y 2.500 metros de profundidad.