El INTA y el Instituto de Astrofísica de Canarias mantienen su autonomía

I. G. Mardones.- Al final se ha consumado lo que muchos funcionarios técnicos del Instituto Geológico y Minero (IGME) no deseaban: pierden el estatuto de organismo autónomo y pasa a ser tutelado y depender del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), según el Real Decreto que publica hoy el BOE sobre la reorganización de tres organismos públicos de investigación estatales. Los otros son el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria, (INIA), hasta ahora dependiente del Ministerio de Agricultura y el Instituto Español de Oceanografía (IEO), afectado por distintos conflictos técnico-laborales. Para el próximo mes de junio tendrá que haberse producido el traspaso orgánico.

Museo del Instituto Geológico y Minero en la calle Rios Rosas de Madrid

La tutela del CSIC y del Ministerio de Ciencia e Innovación, en última instancia, se justifica, oficialmente, para «adecuarlos a los objetivos de la Ley 14/2011, con arreglo a los principios de eficacia, eficiencia, calidad, coordinación, rendición de cuentas y cooperación con el resto de los agentes del Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación».

El propio CSIC, el Instituto de Salud Carlos III y el CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas), mantienen su autonomía, aunque dependan directamente del ministerio que capitanea Pedro Duque. Escapan del control del CSIC, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

Fuentes de estos organismos tecnológicos y de investigación atribuyen el paso a la dependencia del CESIC al propósito de ganar eficiencia y control del gasto de los tres institutos afectados. En el caso del IGME el cambio es uno más de una trayectoria cuajada de mudanzas de dependencia orgánica de distintos ministerios. Hasta ahora dependía de Economía. Antes lo fue de Industria.

No ven con buenos ojos la subordinación del CSIC, según varios funcionarios consultados. Sostienen que el IGME no es propiamente un organismo de «investigación», sino de asistencia técnica a las administraciones que requieran su concurso, como el CEDEX, integrado por expertos técnicos que atienden consultas sobre problemas puntuales y políticas de gestión del agua, de confederaciones hidrográficas o de infraestructuras como carreteras, ferrocarriles, aviación o transporte.

En el IGME resuelven asuntos concretos de hidrogeología, recursos minerales o hidrocarburos, riesgos geológicos, vulcanología, almacenamiento de CO2, geodiversidad o geotermia, entre otras actividades no ligadas a la investigación pura, como en el caso del CSIC. Están más pegados al día día y creen que la nueva adscripción no va a beneficiar ni agilizar su actividad, sino lo contrario.